Este es mi cachito de mi mundo que me ayuda pensar, a reflexionar e incluso a vivir de una forma algo menos cobarde.
Expuesta a las opiniones tanto buenas como malas, que aunque ese montoncito de cosas disparatadas no lleven a ningún lado, son mis cosas del día a día, que lo quiera reconocer o no salen de mi cabeza, de mi realidad. SIGANME
Cuando pases todo lo que pase yo, cuando te hagan todo lo que me hicieron a mí, cuando sepas lo que es, ahí es cuando puedes hablar, cuando puedes juzgarlo, cuando puedes decir que lo que digo es de verdad. En cambio ahora no puedes, no sabes nada de nada y encima te haces el que sí, el que lo sabe todo y no sabes nada.. ¿Qué sabes de mi? mi edad y donde vivo ¿eso y algunos detalles más?, será eso, pero no sabes nada más. Te crees que puedes dominar mi vida como te plazca, te crees que mi vida gira en torno a ti y no es cierto. Formaras parte de mi vida, no digo que no, pero mi vida no eres tú, tú y tú. Tengo mis amigos y amigas, mi familia, tengo todo lo que quiero y encima me intentas prohibir hablar con ellos, con mis amigos. Son y serán mis amigos.
¿Ves esta sonrisa? Es falsa, ¿Ves estos ojos? Aguantan lágrimas, ¿Ves estos labios? Dicen "Estoy bien", ¿Ves esta chica? Está herida.

regreso al pasado.

Otra vez me siento sola, ya es una costumbre. No tengo a nadie a mi lado. Y cada vez es peor, porque me estoy acostumbrando. Y la soledad en grandes cantidades, no es buena, créanme. Cada vez me como mas la cabeza con pequeños temas. Me gustaría regresar al pasado. Volver a ser esa niña despreocupada, a la que solo le importaba pintar sin salirse, la que solo quería estar todo el día cuidando de sus muñecos. Aquella niña que reía a carcajadas. Que soñaba, que tenia ilusiones. Que era feliz.

algo perfecto

 Eres el único que ha estado ahí cuando todos los demás se han ido. El único que me ha escuchado solo para ayudarme, el que cuando no podía salir de la tristeza me sacaba de ella como fuera. Mi payaso. Mi príncipe. Mi amigo. Mi amor. Pese a las discusiones jamás me has dejado escapar. Has luchado por mí con todas tus fuerzas. Lo has dado todo por mí. Te agradezco cada mensaje de buenos días. Cada llamada. Cada cita sorpresa. Cada carcajada junto a ti. Cada lagrima derramada, a la que después secabas y seguidamente me abrazabas. Dicen que no hay nadie perfecto, pero tú te acercas. Y eres lo más perfecto para mí.