Este es mi cachito de mi mundo que me ayuda pensar, a reflexionar e incluso a vivir de una forma algo menos cobarde.
Expuesta a las opiniones tanto buenas como malas, que aunque ese montoncito de cosas disparatadas no lleven a ningún lado, son mis cosas del día a día, que lo quiera reconocer o no salen de mi cabeza, de mi realidad. SIGANME

equivocarse cada dos por tres.

Me arden las noches y me escuecen las heridas. Amo lo prohibido, me excita lo imposible. Me pesa lo falso, me agobian las mentiras. Odio que me controlen y que me digan lo que tengo que hacer. No me gusta esperar, pero me gusta que me esperen. Me río con ganas y sin ganas también. No me amarres ni intentes protegerme y ni intentes jugar conmigo porque te aseguro que perderás. Si me insultas, te respondo, si me ignoras pues te ignoro. No me equivoco casi nunca, me equivoco casi siempre. Raramente aprendo de los errores, pero me da igual la vida es eso: Equivocarse cada dos por tres y madurar con los daños, no con los años.


No hay comentarios:

Publicar un comentario