Este es mi cachito de mi mundo que me ayuda pensar, a reflexionar e incluso a vivir de una forma algo menos cobarde.
Expuesta a las opiniones tanto buenas como malas, que aunque ese montoncito de cosas disparatadas no lleven a ningún lado, son mis cosas del día a día, que lo quiera reconocer o no salen de mi cabeza, de mi realidad. SIGANME

te necesito a ti.

Un día me preguntaron que qué necesitaba para ser feliz, qué cosas quisiera tener para levantarme cada mañana con una sonrisa y pensar que la vida merecía la pena vivirla. Al principio pensé en cosas materiales, no te lo puedo negar, pero a medida que me iba comiendo la cabeza poco a poco, comprendí que esas cosas son pasajeras y que no las necesitaba para ser feliz. Así que abandoné mi idea de que con lo material se conseguía la felicidad. No pude responder a la pregunta y me rallé por ello. Tumbada en la cama me di cuenta de que la felicidad se basa en pequeños instantes que te dejan sin respiración, en recordar cosas que te han pasado con alguien que te ponen los pelos de punta, que no se compra con dinero ni con nada, simplemente, se consigue. Y solo entonces, comprendí que para ser feliz solo necesitaba una cosa, te necesitaba tener a mi lado, ser feliz contigo, pasar mil y un días con sus mil y una noches junto a ti, no sé, suena cursi, ¿verdad? Pero es que no lo puedo evitar, para ser feliz solo te necesito a ti.

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