Este es mi cachito de mi mundo que me ayuda pensar, a reflexionar e incluso a vivir de una forma algo menos cobarde.
Expuesta a las opiniones tanto buenas como malas, que aunque ese montoncito de cosas disparatadas no lleven a ningún lado, son mis cosas del día a día, que lo quiera reconocer o no salen de mi cabeza, de mi realidad. SIGANME

todo quedo en un adiós.

Ayer quedé con un viejo amigo, cierto amigo que me dio una lección, una lección, que no olvida cualquiera.
Le vi, estaba ahí, como si nada del pasado lo hubiera afectado, me miró y saco una sonrisa, así, como de la nada.
Yo solo fui capaz de expresar mi odio con un: Hola..,
no me sirvio de mucho, al poco rato, ya hablaba con él como si el tiempo hubiera pasado factura a lo que ocurrió, todo en ese instante se olvidó, un silencio enorme iluminó mis ojos y pensé.
"¿Cómo es posible? ¿Qué narices hago hablando contigo? precisamente tú, al que no echaba de menos..."
Todo quedó en un "Bueno, me voy, adiós."
Pensaste meterte en mi vida como si nada, me preguntaste que si mi corazón lo ocupaba alguien, lo cierto, es que sí, y no me arrepiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario